Cada tanto algo de mi se me hace lejano.
Alguna vez me di cuenta, así de golpe y porrazo,de las orejas.
Retorcidas,medio embudo, medio ombligo.
Cosa rara como pocas. Recién, en otro de esos instantes disociativos, circunstancias en que mi cuerpo no
es mío, pensaba en los ojos, y en la facilidad que, de vez en vez, tienen ...ese par de hijos de puta para
acumular humedad, condensarla, y hacerla gotas...
infinitamente, pareciera.
martes, 25 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario